El gasto familiar en las comuniones

Estamos a un paso de la llegada del “mes de las comuniones”, lo que significa que a estas alturas, miles de familias españolas están terminando una carrera plagada de decisiones, comparación de precios y gastos.

Las comuniones son un evento que a veces las marcas pasan por alto, olvidando hacer compaña dirigida a estas fechas. Se salvan los productos clásicos que siempre han estado presentes en esta época del año (moda, joyería, fotografía y restauración), pero se olvidan otros que también están marcando tendencia.

Estos gastos no son nada desdeñables, puesto que actúan tres agentes en el consumo de estas fechas:

 

LOS PADRES: 

Los gastos de la comunión corren por parte de los padres, a veces ayudados por los abuelos. El banquete, el vestido o traje, los complementos, los recordatorios, el álbum de fotos… Rara vez una familia prescinde de algo, ya que la tradición sigue pesando mucho.

Esta es una aproximación de gastos:


Este mismo informe afirma que los invitados se gastarán una media de 300€ que no sólo incluirá peluquería o moda, además, 90€ de esa cantidad se destinarán a regalos.

 

LOS INVITADOS:

Según la juguetera Cayro (en referencia a datos FUCI, la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes), las familias se gastarán más de 225 millones de euros en regalos de comunión, un 40% de los cuales se invertirían en juguetes tradicionales.

¿Pero qué regalos son los más buscados? Sin duda los regalos tradicionales no fallan (juguetes, ropa y joyas) pero cada vez tienen más fuerza los regalos tecnológicos, los weareables, y los viajes a parques de atracciones o paquetes de experiencias familiares y campamentos especiales.

 

LOS NIÑOS

Son los protagonistas del evento pero las marcas no suelen prestarles mucha atención. Es verdad que el peso de gastos corre por parte de los padres, pero no debemos olvidar que en muchas ocasiones el regalo suele traducirse en dinero de bolsillo, que supone más de la habitual paga, y que los niños y niñas pueden utilizar o bien para un capricho (volvemos a la tecnología, los juguetes, o experiencias) o bien para ahorrar. No es raro que nos encontremos cuentas infantiles en bancos a estas edades, y sin duda es un buen momento para fidelizar futuros clientes.

Al final, es mucho el dinero circula durante estos días y muchos los intereses. Grandes gastos de la familia, gastos de los invitados, y niños y niñas que piden e incluso compran lo que quieren. ¿No es una buena oportunidad para las marcas?

Share
¡Compártelo!
Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *