Internet of Toys, el mercado juguetero que se mueve entre la privacidad y la efectividad

.La cotidianeidad de una generación que nace conectada pasa por el juego y la tecnología. Elementos que van de la mano y actualmente nos presentan al mundo del Internet of Toys (IoToys) como parte del creciente Internet of Things (IoT). Los niños del siglo XXI se mueven en un mercado del juguete en expansión. Un nicho todavía emergente que pretende normalizar lo digital en formato tradicional. A pesar de estar en sus inicios, se espera que la difusión de productos conectados a Internet para los más pequeños tome impulso durante los próximos años.

El IoToys basa su propuesta de valor en construir nuevas oportunidades para el juego y el aprendizaje personalizado. Los beneficios que supone seguir caminando por esta vía pasan por un control parental más efectivo y un desarrollo de las capacidades del niño más completo. Con el Internet of Toys se abre un baúl de posibilidades con las que complementar lo analógico ya manido. La gamificación de las experiencias de aprendizaje nos permitirá crear juguetes individualizados, adaptados a cada niño.

Sin embargo, existen tantas ventajas como riegos. El control parental anteriormente mencionado se contrapone a la pérdida total de control de los datos. Mientras que los niños son dueños del juguete físico, ellos y sus padres tienen poco control o propiedad sobre los datos personales que adquiere la empresa de juguetes o el proveedor de servicios. ¿Los derechos de privacidad se blanquean en los juguetes conectados? El uso de los datos por parte de las empresas peca de irresponsabilidad en algunas ocasiones. Factor de riesgo si nos atenemos a la creciente dataficación de la infancia. Que puede derivar en la persuasión comercial de los niños a través del juguete. Los expertos coinciden en que los padres deben saber configurarlos de manera segura y aplicar pautas concretas para proteger al menor.

Internet of Toys

Pero no todos los riesgos versan sobre seguridad o privacidad. La vida familiar, la calidad del juego y los problemas sociales representan algunas de las preocupaciones más repetidas entre los críticos del IoToys. Con la introducción de los juguetes conectados en los hogares, la convivencia puede verse afectada. Derivando en una falta de comunicación entre padres e hijos. Asimismo, las tecnologías que se inlcuyen tienden a controlar la situación del juego, dejando menos capacidad de decisión al menor: los productos interactivos tienen un formato lineal predeterminado.

Internet of Toys como parte del marketing infantil

Como hemos podido comprobar, las novedades del mercado juguetero van de la mano de las nuevas preocupaciones. El foco está puesto en los padres, que deben aprender a dominar de manera responsable las prácticas seguras. Así maximizarán las oportunidades y minimizarán todos los tipos de riesgos de los juguetes inteligentes para los niños pequeños. Los adultos deben tener en cuenta una serie de factores. La edad recomendada, las instrucciones técnicas, si el juguete tiene una función educativa o va a mejorar el entretenimiento del menor.

El discurso de riesgos y prevención discurre paralelo al de beneficios y efectividad; el mundo del IoToys, como cualquier otro mercado de innovación, no está exento de peligros en red. Evitar que los juguetes conectados supongan un riesgo abarca muchos aspectos. Estos van desde la elección del producto hasta la educación de mayores y pequeños. Estos juguetes conectados se expondrán en la próxima Feria Internacional del Juguete. Se celebrará del 30 de enero al 3 de febrero en Nuremberg.

Share
¡Compártelo!
Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *